“Sabrosa poesía la de la empanada… que de siempre ha sido como una dama sencilla, informal, alegre, festera, presente en cualquier romería… soltera de siempre pero casadera con todo dejandonos sus puertas abiertas a la innovación culinaria… y dama de compañía para casa, campo, playa o donde quiera que uno vaya”.
Hoy día la empanada en Galicia se elabora con muy variados rellenos y diversas clases de masas especiales que se han ido ideando para la misma, diferenciándose unas de otras bien sea en el tipo de liquido empleado (agua, leche, vino, cerveza…), en el tipo de grasa añadida (aceite, mantequilla, manteca…) o en la clase de harina utilizada (trigo, maíz, centeno)... pero perdurando todavía hoy día la ancestral, emblemática y sabrosa masa de pan gramada con el mismo aceite del guiso del relleno de la empanada.
Poco a poco, y con el paso del tiempo, la empanada ha ido convirtiéndose internacionalmente en un conocido producto, que por si solo y sin la ayuda de ningún marketing comercial, muy sencillamente ha sabido colocarse en su correspondiente lugar... gracias a la gran tradición viajera gallega que tan generosamente la ha sabido llevar allá donde pudiese llegar. Prueba de ello es que hoy día, aparte de la exportación internacional gallega de empanadas, en muchos países también podremos encontrar establecimientos de panadería gallegos donde se elaboran estupendas empanadas... y que contribuyen así a promocionar todavía más este producto gallego tan nuestro y tan de todos.
Y recordemos también desde aquí a esos otros muchos países, principalmente hispanoamericanos, que también elaboran sus deliciosas empanadas, las cuales, aunque quizás en sus principios fuesen originariamente gallegas, hoy día son ya típicas de esos países y las han sabido perfeccionar maravillosamente a su gusto con los deliciosos productos de sus tierras.... citemos, por ejemplo, las ricas empanadas argentinas, colombianas, chilenas, bolivianas o las sabrosas empanadas venezolanas... de las cuales un servidor que les escribe ha saboreado y da buena fe de ello. Y, curiosamente, en alguno de estos países también nos encontrarnos con, quizás, un ancestro similar al de las primeras empanadas gallegas… como por ejemplo el famoso pan de jamón, que es una hogaza de pan cocida con su relleno dentro… ¿será esto también un vestigio de una cultura gastronómica similar llevada por los descubridores de la época a esas lejanas tierras?.... de nuevo incógnitas de la historia.